Ambición

Siento por el dinero
una dulce pasión
me enciendo con su tacto
y me inflamo con su olor;
�Qué placer!, soy feliz.

Vendí mi alma al diablo
por un primer millón
y le estafé otros cuatro
en letras que firmó;
Qué listo soy, qué ilusión.

Como ves, no tengo alma
�Qué puedo ser?
un desalmao.

Me tiro de los pelos,
me arrastro por los suelos por su amor.
Cuando se quiere tanto
no es ningún pecado la ambición.

Cien mil trabajadores
tirados a mis pies,
pidiéndome un aumento
que nunca les daré:
qué voy a hacer, yo lo amo más.